
Resumen del proyecto
Aplicación Android de finanzas para la familia: presupuesto en sobres, registro de gastos por voz o foto, patrimonio, tareas del hogar y un copiloto de inteligencia artificial. Su diferencia frente a las demás apps de la categoría es que trabaja sobre la conducta —el momento del antojo, la emoción del gasto, la conversación de pareja— y no solo sobre la cifra.
El desafío
Las apps de presupuesto se abandonan por tres razones conocidas, y había que resolver las tres a la vez:
Registrar cuesta trabajo. Si anotar un gasto toma más de unos segundos, el hábito se cae en la segunda semana.
La fuerza de voluntad no llega al momento del antojo. Un informe a fin de mes no ayuda a quien está a punto de comprar ahora.
El dinero se habla mal en pareja. No por la cantidad, sino por no tener un lugar donde hablarlo con calma y sin sentirse vigilado.
Objetivos
Que registrar un gasto tome segundos, que exista una herramienta para el instante exacto de la compra por impulso, y que una familia pueda compartir su presupuesto sin que nadie tenga que renunciar a su privacidad. Todo sin un solo regaño: ni alertas rojas, ni «gastaste de más».
La solución, pantalla por pantalla

La pausa de 24 horas
El corazón de la app. En vez de bloquear el gasto, lo aplaza: usted anota el antojo y decide mañana, con la cabeza fría. Si lo suelta, la app celebra lo que quedó en el bolsillo; si lo compra, también está bien, porque fue una decisión y no un impulso.

Registrar toma segundos
La razón número uno por la que se abandona una app de finanzas es que registrar cuesta trabajo. Aquí se dicta «45 mil mercado» y listo, o se manda la foto del recibo. Los cobros que detecta el banco quedan preparados para confirmarse con un toque.

Presupuesto en sobres
Cada peso tiene un lugar antes de gastarse. El anillo del mes y los sobres compartidos responden la única pregunta que importa en la caja: qué se puede gastar hoy sin desarmar lo demás.

El saldo que sí pueden gastar
La pantalla de inicio no muestra el saldo del banco, sino el que queda libre después de lo que ya está comprometido, y por cuántos días alcanza. Debajo, dos toques opcionales: qué emoción había al gastar.

En familia, sin secretos y sin invasión
El dinero es la primera causa de conflicto en las parejas, casi nunca por la cantidad: por no tener dónde hablarlo con calma. Cada quien decide qué comparte y qué guarda para sí, y lo marcado como privado no lo ve nadie, ni el administrador.

Eliot, un copiloto que nunca regaña
Se le escribe, se le habla o se le muestra la foto de un recibo. Viene desactivado de fábrica: antes de encenderlo, una pantalla explica qué se envía y a dónde. La app funciona completa sin él.

El marcador real
No es cuánto gasta, es cuánto de lo que gana se vuelve algo suyo. Cuánto tienen, cuánto deben y cómo se mueve esa diferencia mes a mes.

La casa también pesa
Tareas del hogar repartidas, hábitos, recordatorios de pagos y fechas que no se olvidan. Lo que sostiene una casa no es solo el dinero, y separarlo en cinco apps distintas es lo que hace que nadie lo mantenga.
Decisiones de producto
Privacidad: lo difícil de esta app
Una app que lee las notificaciones de cobro del banco, guarda cómo se siente alguien al gastar y comparte el presupuesto de una familia entera tiene que ser explícita en cada uno de esos tres frentes. Fue la parte más exigente del diseño, y también la que decide si Google Play la aprueba.
La lectura del banco ocurre en el teléfono. El texto de la notificación no viaja a ningún servidor, solo se procesan entidades financieras, nada se registra sin un toque de la persona y el permiso viene apagado de fábrica.
El copiloto es opt-in. Eliot está desactivado hasta que alguien lo enciende, después de una pantalla que explica qué se envía al proveedor de inteligencia artificial. Los datos no se usan para entrenar modelos.
La emoción es un dato sensible y se trata como tal. Es opcional, alimenta solo el tablero de patrones de quien la registra y no se comparte con nadie.
Sin publicidad ni venta de datos. No hay SDK de anuncios ni rastreo entre aplicaciones, y los datos se pueden borrar desde la app.
Capacidades de la aplicación
Planes
Presupuesto en sobres, registro de gastos, pausa de 24 horas y hasta dos personas.
Miembros ilimitados, patrones avanzados, metas compartidas y Eliot sin límite.
Todo lo de Familia más sesiones con una psicóloga especializada en conducta financiera.
Manada no es una entidad financiera ni ofrece asesoría de inversión. El acompañamiento psicológico es un servicio de bienestar y no sustituye tratamiento médico o psicológico profesional.
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